Mañana,
el cielo claro y
el viento fresco,
comida,
amigos,
bebimos,
la música era
la adecuada,
estaba tranquilo,
el cielo azul
y el día prometedor,
es como si el futuro
se vislumbrara mejor,
por un momento
era el espectador y actor
de aquel idílico
paisaje
posible y real,
un momento afortunado,
algo del momento
nos había sosegado.
Autor: Daniel Rojas Salzano