Afligido violín,
mátame,
bendigo tu voz y
la milonga que cantas
y el ángel que lloras,
bandoneón,
hermoso bandoneón
que me golpeas
el corazón,
escóndeme entre los telones
de tus sueños,
de la brillante mente
que te compuso,
triste y glorificado,
melodías de un ángel
solo y humanizado,
derroteros de emoción
y la utopía de la
existencia sin pasión,
la sal de la vida,
vamos de un lado a otro
balanceándonos entre la elocuencia
de los silencios,
observándonos con profundidad,
las palabras sobran,
adiós, nos vemos
en el amanecer.
Autor: Daniel Rojas Salzano
Inspirado en el tema musical "Milonga del Ángel" compuesto por Astor Piazzolla.
Bienvenidos
Bienvenidos! Este blog es dedicado a la reflexión y a la poesía. Poco es lo que se ha escrito, tanto lo que se desea escribir; poco es lo que se ha reflexionado, tanto queda por reflexionar y cuando el trabajo haya terminado, seguir reflexionando y seguir trabajando.
martes, 28 de febrero de 2012
S.E.
Tu rostro,
serenidad encantadora,
ojos,
paz,
sol,
la vida de la primavera
canta en tu voz.
Para F.Z.
Autor: Daniel Rojas Salzano
serenidad encantadora,
ojos,
paz,
sol,
la vida de la primavera
canta en tu voz.
Para F.Z.
Autor: Daniel Rojas Salzano
lunes, 20 de febrero de 2012
La profundidad del mar
Vamos sorteando las
situaciones,
nada en sí es fácil o
complicado, las cosas
van sucediendo y yo me
voy moviendo con la
marea, junto con el deseo
de mantenerme a
flote para recuperar
el aire,
inevitablemente y aunque me
resista, tendré que
sumergirme de nuevo
en la profundidad del
mar.
Autor: Daniel Rojas Salzano
miércoles, 15 de febrero de 2012
La vida frágil
Qué frágil la vida,
en un momento
se desvanece,
repentinamente se crea,
que frágil es la vida
en su origen
y en su final,
en su transcurrir,
delicada en su equilibrio.
Que frágil la vida,
fuerza para hacerse
a sí misma
y determinada
a iniciar y
finalizar sin ningún
afán,
la fragilidad de la vida
es la fuerza natural.
Autor: Daniel Rojas Salzano
martes, 7 de febrero de 2012
Missatge de bona nit
Bona nit,
gracias por el espejo,
servirá para observar
mi interior,
eras una niña
y yo era pequeño también,
el suelo aspero
y corríamos asustados,
sin embargo
nos teníamos el uno al otro,
corriendo a ratos,
deteniéndonos,
ya va! te dije,
pidiéndote un poco
de calma,
tú me dijiste Corre!
los aviones no se detienen
para nada,
llegamos a un refugio
y ahí estábamos,
el uno para el otro,
yo con mi espejo roto
y poco podía observar
mi interior,
tú me dijiste
te presto mis ojos,
fue tu limpia claridad
lo que me permitió
poder ver mi enojo.
Para J.M.
Autor: Daniel Rojas Salzano
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