Desde la última campanada
dejé de escuchar tu graznido,
llegó la neblina y tuve que encender la hoguera,
el fuego contribuyó a las decisiones que debía tomar,
estaba acompañado del silencio,
de la nada y de un montón
de madera crepitando
frente a mis ojos,
todo se redujo a cenizas,
tu antiguo plumaje se desvaneció ante mí,
estaba aterrado pensando que jamás volvería a verte,
temía quizá por mi soledad,
buscaba huir de ese hecho indiscutible de estar solo
en algún momento,
pero es inevitable,
tienes que ausentarte,
no puedo retenerte a mi antojo
o al movimiento pendular de mis deseos,
quedaste convertida en cenizas,
mis expectativas volaron al viento,
se perdieron entre el humo,
mis pensamientos etéreos
divagaron hasta la saciedad,
ahora debo concentrarme,
ya no estás aquí,
estoy sólo yo y
tengo que hacer algo conmigo porque
no puedo estar esperando;
creyendo que tú orbitabas a mi alrededor
terminé cayendo en cuenta
que al final
cuando más creí poseerte,
tus graznidos,
tu voz,
tu esencia,
navegaban libremente en lo más profundo
de un océano ajeno a mi;
escuchar la última campanada y
encender la hoguera
fueron dos actos tan inmediatos
que ahora me encuentro aquí
en el momento más complejo,
tomando una decisión.
Bienvenidos
Bienvenidos! Este blog es dedicado a la reflexión y a la poesía. Poco es lo que se ha escrito, tanto lo que se desea escribir; poco es lo que se ha reflexionado, tanto queda por reflexionar y cuando el trabajo haya terminado, seguir reflexionando y seguir trabajando.
miércoles, 27 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
Socialmente hablando
Socialmente hablando reconozco que nos hemos vuelto más violentos, más irrespetuosos...Entonces, como creen algunos (y creo que creen muy bien, o al menos, yo creo como ellos), la paz corresponde al respeto por el espacio del otro, entonces si no te respeto, no habrá paz y por lo tanto, seré más violento.
Es posible que como individuo, pueda culpar al estado, al gobierno, al vecino, a mi hermano, a mi esposa, por todo lo malo que sucede en el país, por todo el irrespeto que hay, pero en realidad, cuando me responsabilizo por lo que hago, entonces puedo ser capaz de generar cambios más importantes, porque cuando creo que soy el que genera las condiciones adversas en mi vida, entonces puedo cambiar porque sé que tengo el poder para generar cambios.
Cuando culpo a otros por lo que sucede, entonces paso a vivir una ilusión, porque entonces creo, que para mal o para bien, estoy en el centro de las vidas de aquellos, o bien, creo que los demás orbitan a partir de las energías relacionales que yo como individuo social emano. Al volverme más egocentrista, comienzo a sentir que mi posibilidad para aumentar mi espacio es más cierta que la de los demás, por lo que necesito el espacio de otro y luego, irrespeto a mi hermano. Mi hermano se llena de coraje porque violo su espacio, yo me lleno de ira porque creo que merezco ese espacio que demanda mi ego y entonces paso a sentir violencia y mi conducta se torna más destructiva.
Sin embargo, siempre creí que los demás estaban atentos a mí, aunque fuera para avasallarme, porque creo que las personas quieren hacerme daño. Esta falacia, me vuelve más violento y denota una total falta de responsabilidad ante los problemas, porque los demás algún día se habrán ido, poco a poco, no por muerte física, sino la muerte social, esa que aunque estés vivo los demás te ignoran y paulatinamente se reduce la vida social de un individuo a un montón de cenizas.
Socialmente hablando, comienzan a desaparecer las distintas coartadas que anteponía a mi visión acerca del daño que los demás querían infligirme. Pasa todas las causas a desaparecer y entro en el proceso existencial de iniciar la búsqueda de nuevas coartadas porque siguen los mismos problemas, los mismos conflictos, aunque mi gobierno, mi estado, mi hermano, mi esposa, hayan desaparecido.
Cuando no encuentro al culpable, no importa, busco otro culpable. Busco una nueva excusa para sostener la fantasía sobre la cual se levanta mi sistema de creencias. Al principio dije que estábamos más violentos que antes. Es cierto, lo sigo creyendo. Pero sigo creyendo que existe una oportunidad. Oportunidades llenas de conciencia. Oportunidades llenas de amor por el suelo, por el terruño, por una familia, unos hermanos. Creo que existe la oportunidad de cambiar para encontrar una nueva vida.
Esta nueva vida, comienza dentro de mi mismo. Comienza dentro de mi y se queda dentro de mi. Si comienzo a imponer esta nueva vida en otros y exportarla sin respetar las particularidades del otro, entonces no podré generar cambios. Cada cambio parte de un individuo. Cuando a un individuo se le suma otro y otro, entonces se convierten en un grupo. Luego los grupos ciudades y estas una nación.
El cambio es mío. Es particular.
El cambio, como todo, es mío. Yo soy uno y puedo conmigo. Renacer y Vivir en paz, conduce a la iluminación.
Es posible que como individuo, pueda culpar al estado, al gobierno, al vecino, a mi hermano, a mi esposa, por todo lo malo que sucede en el país, por todo el irrespeto que hay, pero en realidad, cuando me responsabilizo por lo que hago, entonces puedo ser capaz de generar cambios más importantes, porque cuando creo que soy el que genera las condiciones adversas en mi vida, entonces puedo cambiar porque sé que tengo el poder para generar cambios.
Cuando culpo a otros por lo que sucede, entonces paso a vivir una ilusión, porque entonces creo, que para mal o para bien, estoy en el centro de las vidas de aquellos, o bien, creo que los demás orbitan a partir de las energías relacionales que yo como individuo social emano. Al volverme más egocentrista, comienzo a sentir que mi posibilidad para aumentar mi espacio es más cierta que la de los demás, por lo que necesito el espacio de otro y luego, irrespeto a mi hermano. Mi hermano se llena de coraje porque violo su espacio, yo me lleno de ira porque creo que merezco ese espacio que demanda mi ego y entonces paso a sentir violencia y mi conducta se torna más destructiva.
Sin embargo, siempre creí que los demás estaban atentos a mí, aunque fuera para avasallarme, porque creo que las personas quieren hacerme daño. Esta falacia, me vuelve más violento y denota una total falta de responsabilidad ante los problemas, porque los demás algún día se habrán ido, poco a poco, no por muerte física, sino la muerte social, esa que aunque estés vivo los demás te ignoran y paulatinamente se reduce la vida social de un individuo a un montón de cenizas.
Socialmente hablando, comienzan a desaparecer las distintas coartadas que anteponía a mi visión acerca del daño que los demás querían infligirme. Pasa todas las causas a desaparecer y entro en el proceso existencial de iniciar la búsqueda de nuevas coartadas porque siguen los mismos problemas, los mismos conflictos, aunque mi gobierno, mi estado, mi hermano, mi esposa, hayan desaparecido.
Cuando no encuentro al culpable, no importa, busco otro culpable. Busco una nueva excusa para sostener la fantasía sobre la cual se levanta mi sistema de creencias. Al principio dije que estábamos más violentos que antes. Es cierto, lo sigo creyendo. Pero sigo creyendo que existe una oportunidad. Oportunidades llenas de conciencia. Oportunidades llenas de amor por el suelo, por el terruño, por una familia, unos hermanos. Creo que existe la oportunidad de cambiar para encontrar una nueva vida.
Esta nueva vida, comienza dentro de mi mismo. Comienza dentro de mi y se queda dentro de mi. Si comienzo a imponer esta nueva vida en otros y exportarla sin respetar las particularidades del otro, entonces no podré generar cambios. Cada cambio parte de un individuo. Cuando a un individuo se le suma otro y otro, entonces se convierten en un grupo. Luego los grupos ciudades y estas una nación.
El cambio es mío. Es particular.
El cambio, como todo, es mío. Yo soy uno y puedo conmigo. Renacer y Vivir en paz, conduce a la iluminación.
miércoles, 20 de abril de 2011
La tarde se llenó de canciones...
La tarde se llenó de canciones,
del sol brotaron los últimos ases de luz
y el día acabó con una gran alegría que invadía al universo entero,
nuestros corazones se unieron un poco más,
tu me diste tu parte y yo te di algo mío,
hicimos lo nuestro,
reímos como niños,
disfrutamos como si no hubiera un mañana,
cada palabra fue un murmullo
y cada suspiro era como la esperanza,
el mundo se sentía mejor,
estaba perdido en la intensidad blanca de tu piel,
descubriendo los encantos de tu ser.
La tarde se llenó de canciones,
el sol se negaba a dejarnos solos
y el tiempo implacable puso fin a nuestras horas,
me sentía feliz, te sentía feliz,
como si nos garantizaran la vida eterna,
como si el amor no tuviera principio,
como un amor sin fin,
la gloria bendita de tus besos descendió hasta mi corazón
mientras mis manos se acomodaban en tu cintura,
así el mundo se sentía mejor,
me quedé observándote,
quería hacer de tu imagen un recuerdo indeleble,
permanente como una pintura rupestre,
descubriéndote.
del sol brotaron los últimos ases de luz
y el día acabó con una gran alegría que invadía al universo entero,
nuestros corazones se unieron un poco más,
tu me diste tu parte y yo te di algo mío,
hicimos lo nuestro,
reímos como niños,
disfrutamos como si no hubiera un mañana,
cada palabra fue un murmullo
y cada suspiro era como la esperanza,
el mundo se sentía mejor,
estaba perdido en la intensidad blanca de tu piel,
descubriendo los encantos de tu ser.
La tarde se llenó de canciones,
el sol se negaba a dejarnos solos
y el tiempo implacable puso fin a nuestras horas,
me sentía feliz, te sentía feliz,
como si nos garantizaran la vida eterna,
como si el amor no tuviera principio,
como un amor sin fin,
la gloria bendita de tus besos descendió hasta mi corazón
mientras mis manos se acomodaban en tu cintura,
así el mundo se sentía mejor,
me quedé observándote,
quería hacer de tu imagen un recuerdo indeleble,
permanente como una pintura rupestre,
descubriéndote.
domingo, 17 de abril de 2011
Fueron los mayores
Fueron los mayores,
ellos nos dijeron que guardáramos silencio
porque nadie debía
contradecirlos,
estuvimos callados
siempre a pesar de tu dolor,
yo quise despedirte,
estuve a tu lado
hasta que el sol se puso,
tuve que irme,
sabía que te irías,
nos despedimos y
te dije que ya todo terminaría.
Fueron los mayores,
guardé silencio porque
ellos tenían más miedo que tú,
porque no quise dejarlos
que se enfrentaran
con el dolor,
tenías un gran miedo
en tu mirada,
como si ya presentías
lo que sucedería,
ahora yo guardo esta pena
y ante ustedes
abro mi corazón
para dejar ir el dolor.
ellos nos dijeron que guardáramos silencio
porque nadie debía
contradecirlos,
estuvimos callados
siempre a pesar de tu dolor,
yo quise despedirte,
estuve a tu lado
hasta que el sol se puso,
tuve que irme,
sabía que te irías,
nos despedimos y
te dije que ya todo terminaría.
Fueron los mayores,
guardé silencio porque
ellos tenían más miedo que tú,
porque no quise dejarlos
que se enfrentaran
con el dolor,
tenías un gran miedo
en tu mirada,
como si ya presentías
lo que sucedería,
ahora yo guardo esta pena
y ante ustedes
abro mi corazón
para dejar ir el dolor.
miércoles, 13 de abril de 2011
Amanece oculto el nuevo sol
Amanece oculto el nuevo sol
entre nubarrones oscuros cantando con grave voz,
derramando sobre la tierra una poción mágica
de limpieza y paz sobre nuestras almas,
este nuevo sol contempla,
conversa entre sigilosos murmullos,
admira la limpieza de las calles atribuladas,
es una nueva promesa de que algo saldrá bien;
frente a la catedral algo comienza a gestarse,
es un movimiento,
un frente lumínico,
el milagro vuelve a repetirse,
es casi la nueva aurora,
las aves trinando ensordecedoramente
entre los aullidos de los lobos heridos por la nueva luz,
aves galopando al viento
en una nueva corriente de aire que permite un nuevo vuelo,
calma en el ambiente,
es poco lo que se puede dejar de hacer,
es urgente,
casi imposible postergarlo,
es una invitación a recibir el sol
que entre los nubarrones de voz barítono
se cuela para contarnos que existe un nuevo día,
este tímido rey astro,
corta con sus filosos ases de luz
las sombras de los callejones oscuros,
nada puede resistir,
es como un efecto de imantación,
es la lluvia que se va agotando,
la lluvia que ha llegado y limpiado,
la luz del sol que comienza a despuntar el alba,
es la vida atropellando a la muerte.
entre nubarrones oscuros cantando con grave voz,
derramando sobre la tierra una poción mágica
de limpieza y paz sobre nuestras almas,
este nuevo sol contempla,
conversa entre sigilosos murmullos,
admira la limpieza de las calles atribuladas,
es una nueva promesa de que algo saldrá bien;
frente a la catedral algo comienza a gestarse,
es un movimiento,
un frente lumínico,
el milagro vuelve a repetirse,
es casi la nueva aurora,
las aves trinando ensordecedoramente
entre los aullidos de los lobos heridos por la nueva luz,
aves galopando al viento
en una nueva corriente de aire que permite un nuevo vuelo,
calma en el ambiente,
es poco lo que se puede dejar de hacer,
es urgente,
casi imposible postergarlo,
es una invitación a recibir el sol
que entre los nubarrones de voz barítono
se cuela para contarnos que existe un nuevo día,
este tímido rey astro,
corta con sus filosos ases de luz
las sombras de los callejones oscuros,
nada puede resistir,
es como un efecto de imantación,
es la lluvia que se va agotando,
la lluvia que ha llegado y limpiado,
la luz del sol que comienza a despuntar el alba,
es la vida atropellando a la muerte.
domingo, 10 de abril de 2011
Alma Grande (a Franklin Brito)
Dejaste de comer un día y
a partir de ese momento
te fuiste apagando,
tus carnes se consumieron
y tu barba creció,
pensaron que te comprarían,
que te venderías,
pero estos ciegos
no veían
que mientras te convertías en aire
tu llama se engrandecía,
te convertías en un capítulo de la historia,
tu corazón se fortalecía
y te quisieron llenar de mentiras,
faltaron al honor de tu independencia
diciendote cualquier tipo de injuria
mientras tú te mantenías,
y yo me pregunto desde mi confort
y desde mi lejanía física
si dejaremos que tu legado perviva
o si por el contrario
nuestra indiferencia
o nuestro miedo
se encargarán de pasar la página
de tu gesta pacífica,
no digo que te levantemos un pedestal,
tampoco creo que eso era lo que querías,
los pedestales y los dioses
nos asfixian,
tú pedías y luchabas en paz
por algo que el petróleo no compraría,
tú solicitabas algo puro,
algo justo,
solicitabas que te regresaran tu tierra
y el corazón sembrado en este país,
en nuestras tierras,
se te fue el cuerpo
en la pelea
y ahora tu legado nos enaltece,
pero me atormenta,
un tormento de saberme inútil
y creer que nada se puede hacer
cuando tú diste tu vida
porque creías que sí se podía
recuperar la vida,
los valores,
la patria y la justicia,
cuando viste a los ojos a la muerte
espero que te haya regalado
serenidad y una transición pacífica,
tu nos dejaste el honor,
nos dejaste, paradójicamente,
la vida,
y yo me pregunto desde mi confort
y desde mi lejanía física
si dejaremos que tu legado perviva
o si por el contrario
nuestra indiferencia
o nuestro miedo
se encargarán de pasar la página
de tu gesta pacífica.
a partir de ese momento
te fuiste apagando,
tus carnes se consumieron
y tu barba creció,
pensaron que te comprarían,
que te venderías,
pero estos ciegos
no veían
que mientras te convertías en aire
tu llama se engrandecía,
te convertías en un capítulo de la historia,
tu corazón se fortalecía
y te quisieron llenar de mentiras,
faltaron al honor de tu independencia
diciendote cualquier tipo de injuria
mientras tú te mantenías,
y yo me pregunto desde mi confort
y desde mi lejanía física
si dejaremos que tu legado perviva
o si por el contrario
nuestra indiferencia
o nuestro miedo
se encargarán de pasar la página
de tu gesta pacífica,
no digo que te levantemos un pedestal,
tampoco creo que eso era lo que querías,
los pedestales y los dioses
nos asfixian,
tú pedías y luchabas en paz
por algo que el petróleo no compraría,
tú solicitabas algo puro,
algo justo,
solicitabas que te regresaran tu tierra
y el corazón sembrado en este país,
en nuestras tierras,
se te fue el cuerpo
en la pelea
y ahora tu legado nos enaltece,
pero me atormenta,
un tormento de saberme inútil
y creer que nada se puede hacer
cuando tú diste tu vida
porque creías que sí se podía
recuperar la vida,
los valores,
la patria y la justicia,
cuando viste a los ojos a la muerte
espero que te haya regalado
serenidad y una transición pacífica,
tu nos dejaste el honor,
nos dejaste, paradójicamente,
la vida,
y yo me pregunto desde mi confort
y desde mi lejanía física
si dejaremos que tu legado perviva
o si por el contrario
nuestra indiferencia
o nuestro miedo
se encargarán de pasar la página
de tu gesta pacífica.
miércoles, 6 de abril de 2011
Primavera
Viajábamos,
nuestros rostros al sol,
detrás nuestro
un telón veloz pasaba sin más,
viajábamos,
con la alegría de estar escondidos,
aún así,
con la libertad de estar frente al mar,
el sol de testigo,
tus besos,
mis besos,
nuestros besos,
el mundo alrededor nuestro
se desplegaba como un paraíso,
gente y animales,
niños y alegría,
tú y yo,
nuestras palabras estaban abiertas
con sinceridad,
yo soñando con una casa
con vista al mar,
tú soñando con volar,
me diste tus alas
y yo te di el horizonte.
nuestros rostros al sol,
detrás nuestro
un telón veloz pasaba sin más,
viajábamos,
con la alegría de estar escondidos,
aún así,
con la libertad de estar frente al mar,
el sol de testigo,
tus besos,
mis besos,
nuestros besos,
el mundo alrededor nuestro
se desplegaba como un paraíso,
gente y animales,
niños y alegría,
tú y yo,
nuestras palabras estaban abiertas
con sinceridad,
yo soñando con una casa
con vista al mar,
tú soñando con volar,
me diste tus alas
y yo te di el horizonte.
domingo, 3 de abril de 2011
Sigo (soñando)
Sigo haciendo lo mismo que hace un rato,
quedándome quieto a un lado del camino,
corriendo en otro momento,
caminando cuando me canso,
escuchando las flores de los campos,
huelo las aves que flotan en el mar,
los peces vuelan sin cesar entre las nubes y estoy
admirado con estos locos caracoles aullando entre las serranías,
nada se queda quieto,
más allá hay dos perros
sobre las praderas amarillentas,
jugando entre ellos,
son buenos amigos,
comen del pasto,
nada más su amistad les hace falta,
todo se mantiene en su estado natural,
transmuta entre mundos ficticios,
gatos que murmuran sortilegios benignos,
chigüires danzando al compás de un tambor andino,
todo surge de la nada,
camina el viento entre las alas de las golondrinas,
estas roñosas incautas que deshilachan las nubes entre vuelos,
mientras que Yo,
me quedo observando,
sigo quieto,
pasan los automóviles despacio,
al fin pueden estas familias de viajeros
disfrutar del idílico momento que brinda el pensamiento
fuera de esta tormentosa ciudad,
llena de locos, cornetas desafinadas, razones duras,
cuadradas y estrictas,
ellos están y verdaderamente están,
siguen en sus dulces vacaciones,
no como antes,
perdidos, divagando entre corrientes duras,
arrastrados sin más hacia las piedras de la ansiedad,
sigo, doy otro paso,
saltan las aves,
salto yo con ellas,
sano, libre de toda batalla,
porque ahora sigo comiendo de esta dulce patilla,
puedo al fin comerla,
escupiendo una a una sus semillas que al tocar el suelo,
se convierten en frondosos árboles de mangos,
corro hacia su sombra,
duermo y despierto de este dulce sueño.
quedándome quieto a un lado del camino,
corriendo en otro momento,
caminando cuando me canso,
escuchando las flores de los campos,
huelo las aves que flotan en el mar,
los peces vuelan sin cesar entre las nubes y estoy
admirado con estos locos caracoles aullando entre las serranías,
nada se queda quieto,
más allá hay dos perros
sobre las praderas amarillentas,
jugando entre ellos,
son buenos amigos,
comen del pasto,
nada más su amistad les hace falta,
todo se mantiene en su estado natural,
transmuta entre mundos ficticios,
gatos que murmuran sortilegios benignos,
chigüires danzando al compás de un tambor andino,
todo surge de la nada,
camina el viento entre las alas de las golondrinas,
estas roñosas incautas que deshilachan las nubes entre vuelos,
mientras que Yo,
me quedo observando,
sigo quieto,
pasan los automóviles despacio,
al fin pueden estas familias de viajeros
disfrutar del idílico momento que brinda el pensamiento
fuera de esta tormentosa ciudad,
llena de locos, cornetas desafinadas, razones duras,
cuadradas y estrictas,
ellos están y verdaderamente están,
siguen en sus dulces vacaciones,
no como antes,
perdidos, divagando entre corrientes duras,
arrastrados sin más hacia las piedras de la ansiedad,
sigo, doy otro paso,
saltan las aves,
salto yo con ellas,
sano, libre de toda batalla,
porque ahora sigo comiendo de esta dulce patilla,
puedo al fin comerla,
escupiendo una a una sus semillas que al tocar el suelo,
se convierten en frondosos árboles de mangos,
corro hacia su sombra,
duermo y despierto de este dulce sueño.
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