Bienvenidos

Bienvenidos! Este blog es dedicado a la reflexión y a la poesía. Poco es lo que se ha escrito, tanto lo que se desea escribir; poco es lo que se ha reflexionado, tanto queda por reflexionar y cuando el trabajo haya terminado, seguir reflexionando y seguir trabajando.

domingo, 24 de abril de 2011

Socialmente hablando

Socialmente hablando reconozco que nos hemos vuelto más violentos, más irrespetuosos...Entonces, como creen algunos (y creo que creen muy bien, o al menos, yo creo como ellos), la paz corresponde al respeto por el espacio del otro, entonces si no te respeto, no habrá paz y por lo tanto, seré más violento.

Es posible que como individuo, pueda culpar al estado, al gobierno, al vecino, a mi hermano, a mi esposa, por todo lo malo que sucede en el país, por todo el irrespeto que hay, pero en realidad, cuando me responsabilizo por lo que hago, entonces puedo ser capaz de generar cambios más importantes, porque cuando creo que soy el que genera las condiciones adversas en mi vida, entonces puedo cambiar porque sé que tengo el poder para generar cambios.

Cuando culpo a otros por lo que sucede, entonces paso a vivir una ilusión, porque entonces creo, que para mal o para bien, estoy en el centro de las vidas de aquellos, o bien, creo que los demás orbitan a partir de las energías relacionales que yo como individuo social emano. Al volverme más egocentrista, comienzo a sentir que mi posibilidad para aumentar mi espacio es más cierta que la de los demás, por lo que necesito el espacio de otro y luego, irrespeto a mi hermano. Mi hermano se llena de coraje porque violo su espacio, yo me lleno de ira porque creo que merezco ese espacio que demanda mi ego y entonces paso a sentir violencia y mi conducta se torna más destructiva.

Sin embargo, siempre creí que los demás estaban atentos a mí, aunque fuera para avasallarme, porque creo que las personas quieren hacerme daño. Esta falacia, me vuelve más violento y denota una total falta de responsabilidad ante los problemas, porque los demás algún día se habrán ido, poco a poco, no por muerte física, sino la muerte social, esa que aunque estés vivo los demás te ignoran y paulatinamente se reduce la vida social de un individuo a un montón de cenizas.

Socialmente hablando, comienzan a desaparecer las distintas coartadas que anteponía a mi visión acerca del daño que los demás querían infligirme. Pasa todas las causas a desaparecer y entro en el proceso existencial de iniciar la búsqueda de nuevas coartadas porque siguen los mismos problemas, los mismos conflictos, aunque mi gobierno, mi estado, mi hermano, mi esposa, hayan desaparecido.

Cuando no encuentro al culpable, no importa, busco otro culpable. Busco una nueva excusa para sostener la fantasía sobre la cual se levanta mi sistema de creencias. Al principio dije que estábamos más violentos que antes. Es cierto, lo sigo creyendo. Pero sigo creyendo que existe una oportunidad. Oportunidades llenas de conciencia. Oportunidades llenas de amor por el suelo, por el terruño, por una familia, unos hermanos. Creo que existe la oportunidad de cambiar para encontrar una nueva vida.

Esta nueva vida, comienza dentro de mi mismo. Comienza dentro de mi y se queda dentro de mi. Si comienzo a imponer esta nueva vida en otros y exportarla sin respetar las particularidades del otro, entonces no podré generar cambios. Cada cambio parte de un individuo. Cuando a un individuo se le suma otro y otro, entonces se convierten en un grupo. Luego los grupos ciudades y estas una nación.
El cambio es mío. Es particular.

El cambio, como todo, es mío. Yo soy uno y puedo conmigo. Renacer y Vivir en paz, conduce a la iluminación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario