Quiero seguir mi corazón,
mis deseos,
aciertos y desafueros del alma,
rugidos indelebles de la palabra libertad,
un estallido de ideas nuevas y llenas de creatividad,
un brote de vida constante,
semillas regadas en suelos fértiles que nada puede ahora detener,
voces que brotan desde lo más profundo
de las gélidas aguas de lo oscuro,
sonidos nunca antes escuchados,
fuertes vientos moviendo las olas que habrán de estrellarse
contra las rocas inamovibles,
creencias antiguas enraizadas,
concreto armado,
armazones de fuerte armadura,
rellenas de aire,
en bases de barro,
insostenibles en algún momento del tiempo,
la vida indetenible se abre paso,
frente al tiempo cada cosa toma su lugar,
lo artificial se hace a un lado,
la consigna que surge de las entrañas,
himnos de razas que de nuevo habitan la tierra
buscando su propio terreno,
se enciende el fuego de la pasión,
habrá, quizás,
guerra entre mar y tierra,
entre cielo e infierno,
al final,
lo verdadero,
el norte y el sur,
el este y el oeste,
serán uno sólo,
ningún color rivalizará,
la rosa de los vientos marcará el camino,
el camino de nuevo enlaza,
espíritu y cuerpo en eterna paz.
Bienvenidos
Bienvenidos! Este blog es dedicado a la reflexión y a la poesía. Poco es lo que se ha escrito, tanto lo que se desea escribir; poco es lo que se ha reflexionado, tanto queda por reflexionar y cuando el trabajo haya terminado, seguir reflexionando y seguir trabajando.
miércoles, 30 de marzo de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Distancia
La distancia,
el tiempo no siempre cura todo,
las cosas se alejan,
cambian,
de perspectiva, de color, de mentira,
un pasado puede ser lejano
encontrándose tan cerca como un segundo antes,
oxidándose poco a poco,
floreciendo en otra tierra y germinando en otro valle,
quizá como el aliento indeleble de un nardo,
imperceptible como Dios en el sufrimiento de un niño,
distante,
alejado,
presente,
vivo como el agua que corre debajo de la tierra,
lleno de significado como la palabra dicha sin intención.
La distancia,
alejado paso a paso a través del tiempo,
algo permanece intacto,
inquebrantable como un trozo de cristal,
cubierto por piel
con un alma llena de fuegos avivados por el oxígeno del olvido,
ciclado,
reciclado,
vuelve a la tierra y renace de nuevo,
entre cenizas,
se quema de nuevo en su propio fuego
mientras la voz de la zarza ardiente dice sabiamente
que el tiempo no lo cura todo,
ordena liberación,
serpiente insaciable en espiral,
mientras todo termina...vuelve a comenzar de nuevo.
el tiempo no siempre cura todo,
las cosas se alejan,
cambian,
de perspectiva, de color, de mentira,
un pasado puede ser lejano
encontrándose tan cerca como un segundo antes,
oxidándose poco a poco,
floreciendo en otra tierra y germinando en otro valle,
quizá como el aliento indeleble de un nardo,
imperceptible como Dios en el sufrimiento de un niño,
distante,
alejado,
presente,
vivo como el agua que corre debajo de la tierra,
lleno de significado como la palabra dicha sin intención.
La distancia,
alejado paso a paso a través del tiempo,
algo permanece intacto,
inquebrantable como un trozo de cristal,
cubierto por piel
con un alma llena de fuegos avivados por el oxígeno del olvido,
ciclado,
reciclado,
vuelve a la tierra y renace de nuevo,
entre cenizas,
se quema de nuevo en su propio fuego
mientras la voz de la zarza ardiente dice sabiamente
que el tiempo no lo cura todo,
ordena liberación,
serpiente insaciable en espiral,
mientras todo termina...vuelve a comenzar de nuevo.
jueves, 24 de marzo de 2011
Asfixiado
Asfixiado,
te llamo y te llamo
pero nunca acudes,
esta contención mortal
cercena el aire,
necesito hablarte,
pero necesito que estés aquí,
necesito que sepas que estoy
para escucharte,
también sé que no he estado para ti,
nos miramos,
día a día nos vemos
y estamos ahí, impávidos,
con nuestras máscaras,
pero nuestros corazones
laten delatores,
lloramos,
hemos llorado juntos
aun cuando continuamos atascados,
nos desesperamos,
incluso nos observamos,
pero no sabemos cómo llegar
hasta aquello,
tenemos miedo,
eso también es cierto,
ninguno de nosotros desea salir herido
del ruedo y a veces
parece indispensable
algo de sangre,
aunque sea pequeña la herida,
nos asustamos,
somos como pequeños niños,
algunas veces así nos sentimos;
Urano y Gea
nos conducen a través
de los caminos,
pero el camino debemos
andarlo nosotros,
nuestros corazones habrán de movilizar
nuestros pasos,
la fuerza en la emoción;
cuando encontremos nuestro camino
el horizonte se
abrirá en dirección
a nuestro ser común.
te llamo y te llamo
pero nunca acudes,
esta contención mortal
cercena el aire,
necesito hablarte,
pero necesito que estés aquí,
necesito que sepas que estoy
para escucharte,
también sé que no he estado para ti,
nos miramos,
día a día nos vemos
y estamos ahí, impávidos,
con nuestras máscaras,
pero nuestros corazones
laten delatores,
lloramos,
hemos llorado juntos
aun cuando continuamos atascados,
nos desesperamos,
incluso nos observamos,
pero no sabemos cómo llegar
hasta aquello,
tenemos miedo,
eso también es cierto,
ninguno de nosotros desea salir herido
del ruedo y a veces
parece indispensable
algo de sangre,
aunque sea pequeña la herida,
nos asustamos,
somos como pequeños niños,
algunas veces así nos sentimos;
Urano y Gea
nos conducen a través
de los caminos,
pero el camino debemos
andarlo nosotros,
nuestros corazones habrán de movilizar
nuestros pasos,
la fuerza en la emoción;
cuando encontremos nuestro camino
el horizonte se
abrirá en dirección
a nuestro ser común.
domingo, 20 de marzo de 2011
Ahora Comenzamos
Ahora comenzamos a recolectar las nueces de la mañana,
esas que han caído de estos árboles a nuestro alrededor,
es increíble
ver cómo pasa cada mañana
en un ligero despertar de cuya pereza
es difícil desembarazarme,
me asomo a la ventana,
te escucho,
cantas como si fuera la primera vez,
yo estoy cansado como si fuera la última,
cansado como si mi alma tuviera mil años,
tú, increiblemente te regodeas en este nuevo sol,
el frío y la neblina son como nuevos para ti,
sin embargo, es tu escenario de cada mañana,
es el telón de cada uno de mis despertares,
es que quizá no he sabido lo que tú sabes,
algo conoces que yo aún no sé,
o bien, olvidé algo que tú apenas comienzas a ver,
pero esta mañana para ti
es un deslumbrante amanecer,
yo sigo tratando de levantarme,
escucho tu voz a través de los cristales,
prefiero mantenerme separado,
distante,
como si hubiera muerto,
pero tus sonrisas,
hoy y siempre,
sin poderme resistir,
comienzan a despertar algo en mí,
me recuerdan que es tiempo de recolectar las nueces de la mañana,
esas que han caído de estos árboles a nuestro alrededor,
ahora vuelvo a ti,
vuelvo a ti para volver a mi,
y vuelvo a mi inocencia para poder tender un puente hasta ti,
para que no estemos separados
como ahora a través del cristal,
vuelvo a ti para que esta neblina
sea escenario para los dos,
recurro a ti para que estos rayos del sol
calentando mi cuerpo a través del cristal,
sean una bendición.
esas que han caído de estos árboles a nuestro alrededor,
es increíble
ver cómo pasa cada mañana
en un ligero despertar de cuya pereza
es difícil desembarazarme,
me asomo a la ventana,
te escucho,
cantas como si fuera la primera vez,
yo estoy cansado como si fuera la última,
cansado como si mi alma tuviera mil años,
tú, increiblemente te regodeas en este nuevo sol,
el frío y la neblina son como nuevos para ti,
sin embargo, es tu escenario de cada mañana,
es el telón de cada uno de mis despertares,
es que quizá no he sabido lo que tú sabes,
algo conoces que yo aún no sé,
o bien, olvidé algo que tú apenas comienzas a ver,
pero esta mañana para ti
es un deslumbrante amanecer,
yo sigo tratando de levantarme,
escucho tu voz a través de los cristales,
prefiero mantenerme separado,
distante,
como si hubiera muerto,
pero tus sonrisas,
hoy y siempre,
sin poderme resistir,
comienzan a despertar algo en mí,
me recuerdan que es tiempo de recolectar las nueces de la mañana,
esas que han caído de estos árboles a nuestro alrededor,
ahora vuelvo a ti,
vuelvo a ti para volver a mi,
y vuelvo a mi inocencia para poder tender un puente hasta ti,
para que no estemos separados
como ahora a través del cristal,
vuelvo a ti para que esta neblina
sea escenario para los dos,
recurro a ti para que estos rayos del sol
calentando mi cuerpo a través del cristal,
sean una bendición.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Puedo hacer que haya un poco menos de invierno
Calma,
camino sintiendo cada paso,
pensando lentamente,
porque quizá,
aún cuando yo solo no pueda hacer que venga el verano,
puedo hacer que haya un poco menos de invierno,
cuando todo se vuelve una avalancha,
puedo ver todo arrastrarse con fuerza,
ayudar a recoger los pedazos,
reconstruir,
pieza a pieza,
algún día la naturaleza habrá de obedecerme,
algún día,
sin demasiados aspavientos,
con respeto,
logre construir un puente,
un lazo de comunicación,
quizá un día simplemente me canse del muro
y lo derribe,
para mi ya no habrán más muros,
habrá un inmenso espacio,
un inmenso e infinito campo lleno de posibilidades,
quizá, después de tanto dolor y desidia,
pueda entender para qué,
pensando y sintiendo armoniosamente,
logre crear positivamente.
Es posible que un día no muy lejos de ahora,
en un futuro cercano,
mi alma brille a la luz y deje de opacarse
con tanta herrumbre,
vientos soplando a favor,
resistiendo hasta el último momento y
volviendo a empezar,
cuando un día ya no pueda más
habré de intentar de nuevo,
ese día,
lograré doblegar el fuego,
dominar el hielo,
apagar el silencio,
acercar al cielo,
cuando todo parezca culminar,
mi fuerza,
la verdadera y la más pura,
habrá de estar en mi capacidad para continuar,
paso a paso,
cuando nadie más parezca creer,
en un instante de sordos estruendos
y de fuerzas telúricas en mi cerebro,
alrededor crecerán las hierbas buenas,
continuará el río su cauce,
las montañas seguirán en su aparente sueño
y el cielo infinito y azul como me han enseñado,
todo como un sueño,
una pesadilla que ha quedado atrás,
en el camino,
paso a paso,
pensando lentamente,
con calma.
camino sintiendo cada paso,
pensando lentamente,
porque quizá,
aún cuando yo solo no pueda hacer que venga el verano,
puedo hacer que haya un poco menos de invierno,
cuando todo se vuelve una avalancha,
puedo ver todo arrastrarse con fuerza,
ayudar a recoger los pedazos,
reconstruir,
pieza a pieza,
algún día la naturaleza habrá de obedecerme,
algún día,
sin demasiados aspavientos,
con respeto,
logre construir un puente,
un lazo de comunicación,
quizá un día simplemente me canse del muro
y lo derribe,
para mi ya no habrán más muros,
habrá un inmenso espacio,
un inmenso e infinito campo lleno de posibilidades,
quizá, después de tanto dolor y desidia,
pueda entender para qué,
pensando y sintiendo armoniosamente,
logre crear positivamente.
Es posible que un día no muy lejos de ahora,
en un futuro cercano,
mi alma brille a la luz y deje de opacarse
con tanta herrumbre,
vientos soplando a favor,
resistiendo hasta el último momento y
volviendo a empezar,
cuando un día ya no pueda más
habré de intentar de nuevo,
ese día,
lograré doblegar el fuego,
dominar el hielo,
apagar el silencio,
acercar al cielo,
cuando todo parezca culminar,
mi fuerza,
la verdadera y la más pura,
habrá de estar en mi capacidad para continuar,
paso a paso,
cuando nadie más parezca creer,
en un instante de sordos estruendos
y de fuerzas telúricas en mi cerebro,
alrededor crecerán las hierbas buenas,
continuará el río su cauce,
las montañas seguirán en su aparente sueño
y el cielo infinito y azul como me han enseñado,
todo como un sueño,
una pesadilla que ha quedado atrás,
en el camino,
paso a paso,
pensando lentamente,
con calma.
domingo, 13 de marzo de 2011
Te escribo
Te escribo para decirte tanto,
para decirte que he estado muy bien
aunque tu presencia haga falta,
salgo adelante como quien no sabe nada,
como el que deja de ver pero consigue
fortalecerse a través de otros sentidos,
te escribo para darte las gracias,
por cada una de las palabras
de aliento cuando hicieron falta,
te escribo porque ahora el sol
sale con más brillo,
porque la luna no salió hoy,
te escribo para decirte que sí comí
y para establecer una pequeña alianza,
tan secreta que ni siquiera tú y yo
sabremos que la tenemos,
es solo para tener algún secreto,
para mantener esas confidencias
que en algún momento nos acercaron
y para conservar las que quedan,
te escribo porque ya antes lo he hecho,
para que lo sientas como algo nuevo
y para contarte cómo este mar me hipnotiza,
es para decirte que el Mediterráneo
descansa en su calma de frío,
te escribo porque has sido una costumbre
pero también una novedad,
una costumbre por el hábito de verte y hablarte,
pero una novedad porque siempre me enseñaste,
te escribo porque cada pieza
de este rompecabezas que ahora trato de concretar
se abre en medio y dispensa un horror,
pero también te escribo
porque estas arenas son más fuertes
pero también me hacen reflexionar,
te escribo como si fueran las últimas palabras
y como si fueran nuevas,
como salvavidas para no morir y
mantener la respiración,
en fin,
te escribo.
para decirte que he estado muy bien
aunque tu presencia haga falta,
salgo adelante como quien no sabe nada,
como el que deja de ver pero consigue
fortalecerse a través de otros sentidos,
te escribo para darte las gracias,
por cada una de las palabras
de aliento cuando hicieron falta,
te escribo porque ahora el sol
sale con más brillo,
porque la luna no salió hoy,
te escribo para decirte que sí comí
y para establecer una pequeña alianza,
tan secreta que ni siquiera tú y yo
sabremos que la tenemos,
es solo para tener algún secreto,
para mantener esas confidencias
que en algún momento nos acercaron
y para conservar las que quedan,
te escribo porque ya antes lo he hecho,
para que lo sientas como algo nuevo
y para contarte cómo este mar me hipnotiza,
es para decirte que el Mediterráneo
descansa en su calma de frío,
te escribo porque has sido una costumbre
pero también una novedad,
una costumbre por el hábito de verte y hablarte,
pero una novedad porque siempre me enseñaste,
te escribo porque cada pieza
de este rompecabezas que ahora trato de concretar
se abre en medio y dispensa un horror,
pero también te escribo
porque estas arenas son más fuertes
pero también me hacen reflexionar,
te escribo como si fueran las últimas palabras
y como si fueran nuevas,
como salvavidas para no morir y
mantener la respiración,
en fin,
te escribo.
miércoles, 9 de marzo de 2011
He leído tu carta...(a Iván S.)
He leído tu carta,
desde mi pantalla blanca y mi asiento
mi alma se colma,
son esas sucias paredes
que te envuelven,
pero es más que eso,
es la libertad
y la justicia que se duelen,
tu dolor es el dolor de otros
que sufren lo mismo,
es la conciencia obscurecida,
el sufrimiento permaneciendo
como un sabor indeleble en la boca,
es como si todo fuera ceniza
y parece que algunas cosas
ya no importan,
pasan los días y tú encerrado,
pareciera que quisieran tu muerte,
por lo menos,
que bajaras los brazos,
pero sigues utilizando tus memorias,
sigues comunicando,
alentando,
dolido por todo lo que te han arrebatado,
hablas de la Justicia
en tu misiva,
parece que a ésta le han cubierto
los ojos de rojo
y lleva sus manos ensangrentadas,
el llanto de la justicia violada
se escucha en las montañas,
en las planicies,
el mar se pudre con el llanto
y los ríos se secan.
He leído tu carta,
desde mi pantalla blanca y mi asiento
quisiera sustraerte de la oscuridad,
ayudarte, ahora y más adelante,
darte una mano,
para evitarte el sufrimiento,
para evitar este sufrimiento en el futuro,
darte una mano,
ponerte en otro camino,
pienso para qué te ha tocado este presente
y de qué manera podremos aprender,
desde tu celda y mi habitación
me pregunto qué es el miedo,
el odio o el amor,
la esperanza,
me pregunto qué es la vida
desde la injusticia que te encierra
y me pregunto
qué es la decencia desde el nido
de los buitres que te acechan,
tengo rabia y tristeza,
me ahoga el humo de la pólvora
y estoy asqueado de la sangre
derramada por culpa de estos
innombrables torturadores
que con maldad te mantienen cautivo,
estás encarcelado,
eres un perseguido,
pero no pueden apresar tu conciencia,
cuando llegue la mañana
quiero verte caminando en las calles,
siendo libre del terror y libre del odio,
compartiendo la libertad y la paz
junto a esos a quienes también se les robó
una parte esencial de su humanidad.
Nota: Dedicado a aquellos, los presos políticos.
desde mi pantalla blanca y mi asiento
mi alma se colma,
son esas sucias paredes
que te envuelven,
pero es más que eso,
es la libertad
y la justicia que se duelen,
tu dolor es el dolor de otros
que sufren lo mismo,
es la conciencia obscurecida,
el sufrimiento permaneciendo
como un sabor indeleble en la boca,
es como si todo fuera ceniza
y parece que algunas cosas
ya no importan,
pasan los días y tú encerrado,
pareciera que quisieran tu muerte,
por lo menos,
que bajaras los brazos,
pero sigues utilizando tus memorias,
sigues comunicando,
alentando,
dolido por todo lo que te han arrebatado,
hablas de la Justicia
en tu misiva,
parece que a ésta le han cubierto
los ojos de rojo
y lleva sus manos ensangrentadas,
el llanto de la justicia violada
se escucha en las montañas,
en las planicies,
el mar se pudre con el llanto
y los ríos se secan.
He leído tu carta,
desde mi pantalla blanca y mi asiento
quisiera sustraerte de la oscuridad,
ayudarte, ahora y más adelante,
darte una mano,
para evitarte el sufrimiento,
para evitar este sufrimiento en el futuro,
darte una mano,
ponerte en otro camino,
pienso para qué te ha tocado este presente
y de qué manera podremos aprender,
desde tu celda y mi habitación
me pregunto qué es el miedo,
el odio o el amor,
la esperanza,
me pregunto qué es la vida
desde la injusticia que te encierra
y me pregunto
qué es la decencia desde el nido
de los buitres que te acechan,
tengo rabia y tristeza,
me ahoga el humo de la pólvora
y estoy asqueado de la sangre
derramada por culpa de estos
innombrables torturadores
que con maldad te mantienen cautivo,
estás encarcelado,
eres un perseguido,
pero no pueden apresar tu conciencia,
cuando llegue la mañana
quiero verte caminando en las calles,
siendo libre del terror y libre del odio,
compartiendo la libertad y la paz
junto a esos a quienes también se les robó
una parte esencial de su humanidad.
Nota: Dedicado a aquellos, los presos políticos.
domingo, 6 de marzo de 2011
Vida. Calma y Melancolía
Me encuentro sentado en la sala de la casa luego de haber almorzado. Ellas se están preparando para salir un rato a disfrutar de la ciudad. Yo me encuentro envuelto en una calma que llamaría, única. Me encuentro disfrutando de la pereza, de la tranquilidad, estos rarísimos momentos de inactividad muy poco comunes en nuestros tiempos.
Estoy escuchando a través de la computadora a un artista, su guitarra, su voz y sus letras. Escucho los carros paseando por Sicilia y fantaseo un poco con lo que pueda estar aconteciendo en Nápoles y en Sardeña. Escucho alguna voz infantil, oigo autobuses al fondo. Veo las hojas de los árboles, ahora verdes en el verano. Sigue la calma. La calma única de haber tenido algunas buenas noticias, la calma única de haber escuchado algún reclamo personal y otras noticias, importantes.
Esta calma se tiñe de alguna sensación de melancolía y alegría. Los miércoles suelen ser buenos días. Pasa el miércoles y su tarde, llega el jueves anunciando que el fin de semana se encuentra cerca y luego se asoma el viernes a través de los cristales de la espera. Sin embargo, de qué me sirve prever tanto el futuro si apenas y a penas, soy capaz de disfrutar lo que me está dando el presente.
La vida parece esto. Un constante flujo, donde muy breves momentos son el presente y el resto es futuro, pasado, más o menos inmediato, pero el presente está aquí a cada segundo, llega y quizá ni cuenta me doy de su presencia. Será por eso la sensación que tengo de esta calma única, un poco melancólica. Aceptar que el presente es sólo esto, un breve momento, que no sale a cuenta andar preocupado y cuando por alguna razón la vida me presenta estos momentos de calma, prefiero dejarme llevar, ya vendrán momentos de emprender acciones focalizadas.
Llegué aquí buscando compañía y encontré de alguna manera un regalo para mí, la soledad asomada detrás de la puerta. Viene a acompañarme. Nunca estoy solo. Siempre tengo algo/alguien rondado por mi cabeza, siempre rondando alrededor y dentro de mi corazón. Es constante y seguro. Este es el regalo que encontré aquí. Calma y melancolía. También estas letras. Estas palabras. Estas impresiones que por muchas veces me acompañan.
Comienzo en un nuevo momento. Comienzo en un nuevo lugar. Comienzo todo y todo continúa. Qué pasa con aquellas vidas que he dejado en otro lugar, cómo serán después? Serán? Ahora y después, cuando se manifieste el re-encuentro. Después, cuando seamos un poco más viejos. Me he traído alguna imagen íntima, pero la vida continúa y se abre paso hacia cualquier camino y de todas las maneras posibles. Cuando les encuentre, probablemente no seguirán siendo los mismas, ni siquiera mi propia vida. Sólo con que mi vida sea distinta, alrededor ya todo cambia.
Sigo aquí en la sala, sentado en el piso. Observo al mundo a través de esta ventana. Este sitio está lleno de alegría. Estando aquí es como estar en un lugar protegido de la odiosa realidad. Cuando estoy aquí, estoy seguro que el bien existe en algún lugar, me doy cuenta que le quedan pocos reductos pero que al final, también se protege como yo del dolor y de la maldad. Hablo del Bien, que en estos días es una moneda devaluada. Quizá es esta alegría la que me anima a escribir. Ahora no pretendo cambiar a nadie. Sólo pretendo cambiarme a mí mismo y aún así, no sé si lo conseguiré. La vida continúa. Se abre paso más allá de todo. Ese es su poder. La muerte? una herramienta necesaria de la vida.
Dedicado a F.Z. y a C.R.
Estoy escuchando a través de la computadora a un artista, su guitarra, su voz y sus letras. Escucho los carros paseando por Sicilia y fantaseo un poco con lo que pueda estar aconteciendo en Nápoles y en Sardeña. Escucho alguna voz infantil, oigo autobuses al fondo. Veo las hojas de los árboles, ahora verdes en el verano. Sigue la calma. La calma única de haber tenido algunas buenas noticias, la calma única de haber escuchado algún reclamo personal y otras noticias, importantes.
Esta calma se tiñe de alguna sensación de melancolía y alegría. Los miércoles suelen ser buenos días. Pasa el miércoles y su tarde, llega el jueves anunciando que el fin de semana se encuentra cerca y luego se asoma el viernes a través de los cristales de la espera. Sin embargo, de qué me sirve prever tanto el futuro si apenas y a penas, soy capaz de disfrutar lo que me está dando el presente.
La vida parece esto. Un constante flujo, donde muy breves momentos son el presente y el resto es futuro, pasado, más o menos inmediato, pero el presente está aquí a cada segundo, llega y quizá ni cuenta me doy de su presencia. Será por eso la sensación que tengo de esta calma única, un poco melancólica. Aceptar que el presente es sólo esto, un breve momento, que no sale a cuenta andar preocupado y cuando por alguna razón la vida me presenta estos momentos de calma, prefiero dejarme llevar, ya vendrán momentos de emprender acciones focalizadas.
Llegué aquí buscando compañía y encontré de alguna manera un regalo para mí, la soledad asomada detrás de la puerta. Viene a acompañarme. Nunca estoy solo. Siempre tengo algo/alguien rondado por mi cabeza, siempre rondando alrededor y dentro de mi corazón. Es constante y seguro. Este es el regalo que encontré aquí. Calma y melancolía. También estas letras. Estas palabras. Estas impresiones que por muchas veces me acompañan.
Comienzo en un nuevo momento. Comienzo en un nuevo lugar. Comienzo todo y todo continúa. Qué pasa con aquellas vidas que he dejado en otro lugar, cómo serán después? Serán? Ahora y después, cuando se manifieste el re-encuentro. Después, cuando seamos un poco más viejos. Me he traído alguna imagen íntima, pero la vida continúa y se abre paso hacia cualquier camino y de todas las maneras posibles. Cuando les encuentre, probablemente no seguirán siendo los mismas, ni siquiera mi propia vida. Sólo con que mi vida sea distinta, alrededor ya todo cambia.
Sigo aquí en la sala, sentado en el piso. Observo al mundo a través de esta ventana. Este sitio está lleno de alegría. Estando aquí es como estar en un lugar protegido de la odiosa realidad. Cuando estoy aquí, estoy seguro que el bien existe en algún lugar, me doy cuenta que le quedan pocos reductos pero que al final, también se protege como yo del dolor y de la maldad. Hablo del Bien, que en estos días es una moneda devaluada. Quizá es esta alegría la que me anima a escribir. Ahora no pretendo cambiar a nadie. Sólo pretendo cambiarme a mí mismo y aún así, no sé si lo conseguiré. La vida continúa. Se abre paso más allá de todo. Ese es su poder. La muerte? una herramienta necesaria de la vida.
Dedicado a F.Z. y a C.R.
miércoles, 2 de marzo de 2011
La muerte infame (Poesía de Protesta)
Puertas abiertas,
abre el sol el día
socavando las bases de la agonía,
dirige cada rayo hacia la
deseada libertad,
el cadáver de un joven
yace sobre una sombría calle
de la capital,
aún nadie lo llora,
en este momento apenas despierta la ciudad,
nadie sabe a quien
pertenece este cuerpo,
un duro golpe de plomo
asestó sobre su corona,
quedó tendido en un segundo,
veinticinco años de vida cancelados
en un parpadeo,
aglutinados en un lago seco de púrpura,
el vientre de una madre
llora la inminente noticia,
los labios de una mujer
comienzan a extrañar al inocente,
otro ser humano cantando
a la orfandad,
tres minutos después,
sobre esta misma sombría calle
despliega la muerte negra sus alas,
ávida de criaturas,
con hambre de almas,
acariciando las cabezas de sus sicarios,
dándoles licencia,
preparándolos para su festín privado,
ella sabe,
la muerte,
que sus sicarios no mucho le durarán,
en tanto,
los espera con el vientre hinchado de tanto devorar
y la gula carcomiendo su boca,
nunca se encuentra satisfecha,
ella sabe siempre,
su hermana la violencia,
a sus pies se rendirá.
abre el sol el día
socavando las bases de la agonía,
dirige cada rayo hacia la
deseada libertad,
el cadáver de un joven
yace sobre una sombría calle
de la capital,
aún nadie lo llora,
en este momento apenas despierta la ciudad,
nadie sabe a quien
pertenece este cuerpo,
un duro golpe de plomo
asestó sobre su corona,
quedó tendido en un segundo,
veinticinco años de vida cancelados
en un parpadeo,
aglutinados en un lago seco de púrpura,
el vientre de una madre
llora la inminente noticia,
los labios de una mujer
comienzan a extrañar al inocente,
otro ser humano cantando
a la orfandad,
tres minutos después,
sobre esta misma sombría calle
despliega la muerte negra sus alas,
ávida de criaturas,
con hambre de almas,
acariciando las cabezas de sus sicarios,
dándoles licencia,
preparándolos para su festín privado,
ella sabe,
la muerte,
que sus sicarios no mucho le durarán,
en tanto,
los espera con el vientre hinchado de tanto devorar
y la gula carcomiendo su boca,
nunca se encuentra satisfecha,
ella sabe siempre,
su hermana la violencia,
a sus pies se rendirá.
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