Mi hijo,
descansa,
descansa para siempre,
aquí el hambre nos quita la vida
mientras nuestro futuro
desaparece,
somos el hambre del mundo
la vergüenza de oriente y
de occidente,
nos falta la vida,
lo más básico,
la comida
y lo que nos sostiene,
tus ojos se apagan,
no resisten la sed,
el hambre
y la muerte;
duerme,
hazlo para siempre,
no quiero verte sufrir
y menos verte
morir lentamente,
tu hambre
es mi hambre
mi niño,
siento no poder alimentarte
y siento más
verte muriendo
por la gana y necesidad de comer,
Siento
no poder verte jugar
y observarte postrado
mientras te haces
un cuerpo
sin carnes,
sin vida
y sin suerte,
mi niño,
tu hambre es la vergüenza
del mundo,
mi dolor es tu muerte,
y mientras te miro a los ojos
lloro por ti
lloro con todo lo que padeces,
duerme,
hazlo ahora y para siempre,
espero que en otra vida
hayan verdes prados
y tu alma
encuentre la paz
que ahora mereces
el hambre te
llena el estómago
De tristeza
Y a mi los ojos
de lágrimas
porque no tengo
con que saciar
el hambre
que ahora padeces,
no tengo como
alejarte
de los brazos de la muerte
que llena su cuenta
mientras tú,
mi niño inocente,
entre mis brazos,
te desvaneces.
Por todos aquellos que mueren día a día de hambre, por los niños que sufren las consecuencias de este flagelo, a ellos y a sus padres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario