El viento sopla, con fuerza e incesantemente,
veo la lluvia caer, tenía tiempo que no veía la lluvia caer,
hace tanto tiempo que no lo hacía,
una conversación,
aislados del mundo, nada más puede suceder en este momento.
Esta lluvia es el despertar,
no parece que fuéramos tan viejos,
tampoco parece que fuéramos tan jóvenes,
estamos en un intermedio, en el punto de tomar decisiones,
el centro de la conversación, decisiones.
Un aire frío sopla desde afuera,
más allá del cristal existe un mundo en movimiento,
mientras nosotros nos encontramos estáticos,
Yo con mis brazos cruzados,
Tú, no sé que pasa por tu mente, no te conozco.
Las palabras versan sobre tanto y sobre nada,
quizá nos sirvan las palabras más adelante,
en el momento de sellar alianzas,
afianzar pactos indestructibles,
nos necesitamos, al menos en eso coincidimos.
La lluvia sigue cayendo,
sigue gota a gota, por miles de gotas,
limpiando el mundo,
nosotros nos mantenemos resguardados,
bajamos la guardia, hay que salir al mundo, a la lluvia.
Autor: Daniel Rojas Salzano
Te felicito escribes muy bien y muy reflexivas tus palabras, yo no escribo mucho, más bien pienso mucho pero me decidí escribir esto cuando me inspire leyendo este blog, no esta muy correctamente redactado pero es de mi inspiración.
ResponderEliminarEl Tiempo
Transcurso en el que pasan muchas lunas,unas brillantes
otras no tanto,
te hace reflexionar y cambiar,
compuesto de estructuras que pasan de pasado a presente
cuando recuerdas un alma que conoces,
curandero cuando tienes algo que sanar,
corre mucho a veces causando ansiedad,
para que no lo puedas alcanzar;
el miedo lo hace atormentante e infinito pero el amor
es el único que lo detiene y perdura en él.
Gracias por tu comentario, me gusta lo que has escrito! Sigue haciéndolo!
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